14 Enero
 
SINÉAD MORRISEY


Acaba de obtener el importante Premio de Poesía T. S. Elliot, dotado con 15000 libras esterlinas. No es el primer premio importante ganado por la escritora nordirlandesa, que se ha erigido como una de las grandes promesas de la literatura británica.
Tres de sus libros de poesía, There Was Fire in Vancouver (1996), Between Here and There (2002), The State of the Prisons (2005), Through the Square Window (2009), quedaron finalistas en el mismo premio en ediciones anteriores La obra ganadora de Morrisey es Parallax (2013), donde explora el mundo desde todos los ángulos, mirando lo que se capta cuando el tiempo se congela con una fotografía o un cuadro de pintura.


No se puede enseñar el talento poético, pero creo que se puede enseñar la técnica, hasta cierto punto. Un sello distintivo de la imagen que tenemos de la poesía tiende a ser la sabia utilización de una gran cantidad de palabras como ternura, amor, alegría, dulzura y tristeza, y que el poeta no se embarre con cosas objetivas y concretas del mundo para ser completamente subsumido con asuntos relacionados con la auto-expresión. Sobre todo, estoy tratando de alejar a mis alumnos de esa dirección y que simplemente experimenten con la voz y la escritura acerca de lo que no saben. Me gusta lograr que los estudiantes escriban haikus. Escribir algo que se observad está relacionado verdaderamente con la sublimación del ser, y no tiene que ver con la auto-expresión.
 

GENETICS
Mi padre está en mis dedos, pero mi madre en mis palmas.
Yo las levanto y las miro con agrado -
por mis manos sé que mis padres me hicieron.
Pueden haber sido repelidas a tierras separadas,
para separar hemisferios; pueden dormir con otros amantes,
pero en mí tocan donde los dedos enlazan con las palmas.
postimg

Sin que su unión me dejase nada, sólo amigos
que explotan su imagen junto a un río,
por lo menos conozco su matrimonio por mis manos.
Levanto una capilla con un campanario.
Y cuando les doy la vuelta,
mi padre por mis dedos, mi madre por mis manos,
recatados están ante un sacerdote que recita salmos.
Mi cuerpo es su registro matrimonial.
Reconstruyo su boda a través de mis manos.
Así que llévame contigo, acepta las demandas de la piel
para reflejarse en los cuerpos del futuro.
Te dejo mis dedos, si me legas tus palmas.
Sabemos que nuestros padres nos hacen por nuestras manos.